Caso de Éxito: Museo de la Historia Conservera de Santoña
Un museo contemporáneo, vivo, inmersivo, abierto y fiel a la tradición conservera de Santoña
Cliente
Museo de la Historia Conservera de Santoña
Tecnología
Realidad Virtual
Sobre el proyecto
El Ayuntamiento de Santoña buscaba poner en valor el patrimonio marítimo, industrial e histórico de la villa mediante la creación del Museo de la Historia Conservera de Santoña, ubicado en el emblemático Fuerte San Martín. La industria de la pesca, la salazón y la conserva impulsada desde finales del siglo XIX por pioneros nacionales e italianos, transformaron la localidad hasta convertir la anchoa en uno de los grandes símbolos de su desarrollo económico, social y cultural.
Durante la inauguración del espacio, el alcalde de Santoña, Jesús Gullart, destacó que «Santoña es la mar, se lo debe todo a la mar, tanto por la tradición de grandes navegantes y marineros como por toda la industria pesquera y conservera».
Para transformar esta infraestructura histórica en un museo contemporáneo, vivo, abierto y conectado con su comunidad, el Ayuntamiento apostó por combinar piezas históricas y tradición con la tecnología inmersiva y los contenidos interactivos más avanzados.
La necesidad: poner en valor una tradición y visibilizar una profesión en un espacio interactivo e inmersivo
Santoña necesitaba un museo moderno, con un relato expositivo que conecte el patrimonio conservero y la memoria colectiva con las generaciones más jóvenes y con los nuevos lenguajes culturales a través de formatos participativos.
Para conseguirlo era necesario construir un espacio que rindiera homenaje a la tradición y que diera visibilidad a las mujeres conserveras de la comunidad, poniendo en valor su papel históricamente silenciado en los relatos industriales tradicionales pero clave en el desarrollo del sector.
”Si los maestros salazoneros italianos trajeron la técnica a finales del siglo XIX, las mujeres de Santoña pusieron el alma, la destreza manual y el esfuerzo constante que convirtieron este arte en un motor económico universal. Históricamente, mientras los hombres estaban en la mar durante la costera, eran las conserveras las que asumían el control de las fábricas y el sustento de las familias.
El sobado y el fileteado a mano de la anchoa no es un mero trabajo mecánico; es una herencia artesanal transmitida de madres a hijas en Santoña, un saber hacer único que exige una delicadeza y precisión milimétricas para alcanzar la máxima calidad.”
Marta Belaustegui, técnico de Turismo del Ayuntamiento de Santoña, Gerente del Plan de Sostenibiliad Turística y coordinadora de contenidos del Museo.
“Era imprescindible para el proyecto superar los límites físicos del espacio expositivo, ofreciendo al visitante la posibilidad de experimentar entornos y momentos clave de la historia (como un barco pesquero, el puerto romano o la lonja) que no se pueden reproducir físicamente dentro del recinto fortificado.”
Carolina Gaona, Project Manager del proyecto, INVELON.
Dentro de los objetivos del proyecto, por tanto, destacaban:
- Atraer y fidelizar a todo tipo de públicos: Crear una experiencia inmersiva, interactiva y educativa mediante la gamificación y la realidad virtual.
- Preservar y transmitir la memoria colectiva: Documentar y divulgar de forma amena el proceso artesanal de elaboración de la conserva, la evolución de las marcas y la historia urbana de Santoña.
- Consolidar a Santoña como referente cultural y turístico: Reforzar la oferta turística del municipio posicionando el Fuerte San Martín como un recurso innovador de base cultural que une tradición y tecnología.
Tecnología y soluciones inmersivas: experiencias tecnológicas gamificadas que vertebran la propuesta del museo
Como socio tecnológico especializado en soluciones inmersivas e interactivas, INVELON ha liderado el diseño, desarrollo e implementación del conjunto de experiencias del museo:
- Cinco experiencias de Realidad Virtual: entornos inmersivos en 360 grados que trasladan al visitante fuera de las paredes del museo: la recreación del puerto romano de Santoña, la antigua fábrica de salazón italiana, la simulación que te convierte en pescador por un día a bordo de un barco pesquero, la vivencia inmersiva de una subasta en la lonja y el vuelo panorámico en 360° por la bahía de Santoña.
- Mapa interactivo «De ayer a hoy: una mirada panorámica»: INVELON ha desarrollado e integrado un software en pantalla táctil que permite sobrevolar la evolución urbana y territorial de Santoña a través de modelos 3D, imágenes, vídeos, textos y entornos sonoros.
- Experiencia gamificada «Del mar a la mesa»: Creación de un videojuego interactivo que invita al usuario a convertirse en maestro conservero por un día, recreando el proceso artesanal de elaboración del filete de anchoa (desde la selección de la materia prima hasta el descabezado, la salazón y el envasado final).
- Avatares interactivos de las trabajadoras conserveras: Desarrollo de cuatro recreaciones digitales de mujeres conserveras de distintas épocas (Carmen, María, Loli y Puerto). Mediante conversaciones interactivas, estos avatares cuentan sus testimonios, anécdotas y explican los retos del oficio y el relevo generacional.
- Proyección interactiva y archivo gráfico: Implementación de un sistema interactivo dedicado al catálogo histórico de etiquetas, litografías y latas de conserva de las empresas locales para mostrar la evolución del diseño gráfico y de las marcas.
El resultado: transformar el aprendizaje de la historia en una experiencia sensorial, participativa y accesible a todos los públicos
La combinación de la carga histórica del Fuerte San Martín con la potencia del desarrollo tecnológico de INVELON ha logrado que el Museo de la Historia Conservera sea percibido como un espacio vivo e innovador.
Se ha conseguido un equilibrio perfecto entre la preservación del patrimonio material e inmaterial y la proyección de Santoña hacia el futuro a través de la digitalización y las experiencias inmersivas.
Los visitantes pueden experimentar de forma intuitiva, gratuita y sin complicaciones la tecnología de realidad virtual y las pantallas interactivas de última generación, democratizando así el acceso a la tecnología inmersiva.
Además, gracias a la gamificación del aprendizaje con un videojuego y las pantallas táctiles, los niños y jóvenes se acercan a la complejidad del trabajo conservero artesanal a través de la interacción y de la práctica virtual.
Por último, la interacción con los avatares virtuales humaniza la historia industrial, permitiendo escuchar directamente la voz y los testimonios de las mujeres que construyeron la identidad de la villa, con empatía y transmisión emocional y cultural.
“Con la apertura de este museo en el Fuerte de San Martín no solo devolvemos el esplendor a un patrimonio arquitectónico único, sino que ofrecemos a las generaciones presentes y futuras un espacio vivo para el conocimiento, el orgullo y la cultura local: la anchoa”.
Sara Lagarma, Concejala de Turismo del Ayuntamiento de Santoña.


